2/2/09

No se puede vivir sin las emociones que nos regala el cine




En primer lugar no quería terminar el día sin felicitar en mi blog a todos los premiados y las premiadas por la Academia del Cine Español en la 23 Edición de los Premios Goya. Y especialmente al maestro y amigo Jordi Dauder, que ayer recibió el Goya a la Mejor interpretación masculina de reparto por su trabajo en la película “Camino”, y con el que me une una entrañable amistad que nació en las movilizaciones en contra de la Guerra de Irak, donde pude conocer también su compromiso ciudadano y su calidad humana.

Ayer tuve la oportunidad de vivir en directo la noche más mágica del cine español. La noche en la que la Academia del Cine premia el esfuerzo de esa industria de sueños que es el cine. Muchas veces me he reunido con amigos y amigas en casa para ver juntos la Gala de los Goya. El cine, como decía ayer Carmen Machi al despedirse, es uno de los mayores placeres de la vida y siempre que puedo disfruto del buen cine, a ser posible de cine español.

Pero también es una industria cada vez más importante en nuestro país, que necesita de nuestro apoyo. Desde el ámbito institucional (gobiernos de todas las administraciones, televisiones, patrocinadores, etc..), por supuesto, pero también como espectadores de cine. En momentos difíciles como los actuales todas las industrias merecen nuestro apoyo, y la del cine también. La puesta en escena de los estrenos, de los premios y de las premiere no nos debe hacer olvidar que detrás de un proyecto de cine hay cientos de personas que viven y trabajan en esta industria. Profesionales que necesitan también nuestro apoyo y nuestro compromiso.

Profesionales que, como recordaba ayer la propia Presidenta de la Academia, están demasiado acostumbrados a superar distintas crisis del sector, en diferentes momentos de nuestra historia, pero cuyo empeño por hacer realidad sus sueños, trabajar por y para el cine, acaba haciéndonos felices a los demás. Me sumo al llamamiento que hacía en su discurso porque también soy de las que creo que hay "pelear para no perder la fe en el futuro. Porque no se puede vivir sólo de fe, pero sin fe difícilmente se puede vivir la vida". Sobre todo no se puede vivir sin las emociones que siempre nos regala el cine. Por eso, sobre todo, debemos apoyar al cine español.